Despues de mucho pensar llegue a la conclusion que los niveles de felicidad son inversamente proporcional a la inspiracion de escritor.
Si, ya se, no descubri America, pero es increible como resurgen las ganas de escribir, aunque sea estas pavadas que nadie lee…
Asi que queridos lectores, a saltar sin red, que seguramente se van a hacer bosta contra el piso, pero mientras juntan los pedazos pueden autodescubrirse como pseudo-escritores!
Aclaracion importante: Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia…