En mi ciudad amamos la ch, no la discriminamos como en otros lares. Es que el imperio no desprecia a letras excluídas por los siemples mortales, he ahí su grandeza…
Por ejemplo tenemos la chupina, no, no los chupines, no me vengan con pavadas… la CHU-PI-NA dije. Dicese del acto realizado por el alumno que a [...]